Comparativa de la defensa del Alavés con otros equipos
El muro que se tambalea
El Alavés recibe más balones en su zona de tres metros que cualquier otro club de la Liga 1. Cada saque de esquina se convierte en una partida de ajedrez y, a veces, el negro gana. La presión parece un juego de “tira y afloja” en el que el rival siempre tiene la ventaja. Los números no mienten: 23 goles recibidos en 15 partidos, un promedio que rasga la tabla de los últimos diez años. El problema no es la falta de talento, es la falta de coordinación. Aquí el factor humano hace que la máquina se descomponga.
Comparación con los rivales directos
Los del Athletic Bilbao, con su bloque de cinco centrales, roban la escena en la zona de riesgo. Por cada dos centros del Alavés, el Bilbao logra despejar tres, y lo hace con una fluidez que parece coreografía. El Granada, por su parte, muestra una defensa compacta de tres bloques; su media de goles concedidos apenas supera el uno por partido. El Sevilla, aunque más ofensivo, mantiene una línea de defensa que rara vez permite más de dos disparos al arco. El Alavés, sin embargo, parece vivir en un continuo “cero‑uno” donde el 1 llega demasiado pronto.
Los defensores clave del Athletic
Los cuatro laterales del Athletic dominan los flancos, bloquean el balón y no dejan espacio para el ataque alado del Alavés. Es una muralla que se adapta, que se desplaza como una ola. Cada vez que el Alavés intenta abrir una zona, el Bilbao la cierra con precisión quirúrgica. El resultado: menos de ocho centros peligrosos por partido versus los trece que lanza el Deportivo Alavés.
El esquema del Granada
El Granada se sirve de una doble línea de cuatro, una barrera que parece impenetrable. Sus laterales se esconden detrás de los centrales, creando una especie de “capa de hielo”. El Alavés, que emplea una defensa de tres con dos laterales, choca contra esa capa y termina sacrificando la velocidad en favor de la altura. El dato habla: el Granada ha mantenido su arco intacto en el 70 % de los partidos, mientras que el Alavés ha sufrido un gol en el 85 %.
El enfoque del Sevilla
El Sevilla combina agresividad con disciplina táctica. Sus defensores presionan alto, pero siempre con la línea defensiva bajo control. El Alavés, en cambio, se queda demasiado atrás, permitiendo que el rival se organice y ataque con calma. Los partidos del Sevilla contra equipos del nivel del Alavés se reducen a “caza de goles”: la defensa cede espacio y luego la ofensiva responde con rapidez. El balance es de 0,8 goles concedidos por partido para el Sevilla, frente a los 1,5 que sufre el Alavés.
En pronosticoalaves.com encontrarás estadísticas desglosadas, pero los números no cuentan la historia completa. La diferencia radica en la comunicación dentro del bloque defensivo, en la capacidad de leer el juego y, sobre todo, en la mentalidad de no ceder el primer balón. Un equipo que se niega a aceptar la presión nunca logrará la solidez que necesita para escalar la tabla.
Por lo tanto, la solución inmediata es simples: reentrenar la zona en los córners, practicar marcajes a hombre con intensidad, y, sobre todo, trabajar la química entre los tres centrales. Cada entrenamiento debe terminar con una “sesión de fuego” donde los defensores se enfrenten en duelos uno‑a‑uno, reforzando la confianza mutua. Y aquí está el consejo definitivo: no esperes a que el próximo gol llegue, intercambia al jugador del centro en el próximo balón parado y corta la cadena antes de que el rival tenga tiempo de reaccionar.